Via Interna
  • Inicio
  • Bienestar emocional
  • Cuerpo y salud
  • Estrés y regulación
  • Recursos y herramientas
  • Restauración
No Result
View All Result
Via Interna
  • Inicio
  • Bienestar emocional
  • Cuerpo y salud
  • Estrés y regulación
  • Recursos y herramientas
  • Restauración
No Result
View All Result
Via Interna
No Result
View All Result

La ciencia detrás de los alimentos alcalinos y su impacto en tu salud

16 de julio de 2025
La ciencia detrás de los alimentos alcalinos y su impacto en tu salud

¿Sabías que hasta el 80% de nuestra dieta moderna está compuesta por alimentos que generan ácido en nuestro cuerpo? Esto no sería un problema si no fuera porque nuestro organismo está diseñado para funcionar de forma óptima con una ligera alcalinidad.

Estudios recientes han demostrado que una dieta predominantemente ácida puede estar relacionada con fatiga crónica, inflamación y hasta pérdida de masa ósea con el tiempo. En cambio, equilibrar nuestra alimentación con alimentos alcalinos como frutas, verduras y legumbres no solo mejora la salud digestiva y fortalece el sistema inmune, sino que también puede ayudarte a prevenir enfermedades silenciosas que se desarrollan por años sin darnos cuenta. ¿La buena noticia? Comer alcalino no es una moda, sino un regreso a la forma natural en la que el cuerpo humano evolucionó para alimentarse.

Cómo lograr una alimentación saludable con alimentos alcalinos

La cocina alcalina se ha convertido en una tendencia ¡y con justa razón! Cada vez más personas descubren lo importante que es el equilibrio ácido-base en nuestro cuerpo para mantener la salud y el bienestar. Esta conciencia está influyendo en cómo nos alimentamos.
Pero, ¿qué significa realmente seguir una alimentación alcalina?, ¿qué alimentos se consideran adecuados?, ¿y encaja esto dentro de una dieta equilibrada, como la que recomienda la Sociedad Alemana de Nutrición para personas sanas?

¿De qué trata la alimentación alcalina?

Todo lo que comemos y bebemos es procesado por nuestro cuerpo a través del metabolismo, y como resultado se generan sustancias que pueden ser ácidas o alcalinas (básicas).
En general:

  • Frutas, verduras y otros alimentos vegetales suelen generar residuos alcalinos al metabolizarse.
  • Carnes, lácteos y cereales, en cambio, tienden a producir residuos ácidos.

Por eso muchas veces se habla de alimentos “ácidos” o “alcalinos”, aunque el término más correcto sería alimentos formadores de ácidos o formadores de bases.

Aquí entra en juego un concepto importante: el valor PRAL (del inglés Potential Renal Acid Load, o “carga ácida potencial renal”). Este valor indica la cantidad de ácido o base que un alimento produce en el cuerpo, especialmente en relación con el trabajo de los riñones, calculado por cada 100 gramos de alimento. No debe confundirse con el pH de los alimentos, que solo mide la acidez antes de ser digeridos.

¿Cuál es el objetivo de esta dieta?

La meta es lograr o mantener el equilibrio ácido-base del cuerpo. Para ello, los alimentos que generan ácido pueden ser compensados con alimentos alcalinos.
Por ejemplo: una porción de carne (como 200 g de pechuga de pavo) puede equilibrarse con 500 g de vegetales variados con hierbas frescas.

Históricamente, la dieta humana fue naturalmente más alcalina, ya que se basaba más en plantas. Pero con la industrialización y el fácil acceso a proteínas animales (carnes, embutidos, lácteos), nuestra dieta se volvió mucho más ácida.
Y como nuestro metabolismo no ha cambiado desde hace miles de años, esta dieta moderna provoca una acumulación de ácidos que el cuerpo ya no logra equilibrar del todo, lo que puede llevar a una condición conocida como acidosis.

¿Qué es la acidosis crónica o “latente”?

Si durante mucho tiempo comemos principalmente alimentos ácidos, los sistemas de amortiguación del cuerpo (que neutralizan estos ácidos) se sobrecargan.
En ese momento hablamos de una acidosis latente o crónica: el pH de la sangre sigue siendo normal (porque el cuerpo lo mantiene a toda costa), pero a costa de otros tejidos, especialmente el tejido conectivo, que comienza a almacenar estos ácidos en exceso.

Este tejido conectivo está en todo el cuerpo y cumple funciones clave, por eso un cambio en su equilibrio ácido-base puede afectar muchas funciones biológicas: desde la actividad de las enzimas, hasta el funcionamiento de órganos.

Este concepto es respaldado por la medicina naturista y también por estudios de fisiología que muestran que un desequilibrio ácido-base puede tener impacto en enfermedades crónicas, fatiga, inflamaciones o incluso problemas óseos.

¿Cómo llevar una dieta rica en alimentos alcalinos?

La buena noticia es que comer alcalino es delicioso y bastante sencillo. Solo hay que guiarse por tablas del valor PRAL.
Por ejemplo:

Alimentos con valor PRAL negativo son alcalinos:

  • Espinaca: -14
  • Pasas: -21

Alimentos con valor PRAL positivo son ácidos:

  • Salami: +11
  • Queso fundido: +28

La clave está en consumir más alimentos alcalinos (frutas, verduras, frutos secos, semillas) y moderar los ácidos (embutidos, carnes, quesos, harinas refinadas).

¿Y qué hay de las bebidas?

La mayoría de jugos naturales de frutas o vegetales son alcalinos. El agua mineral también es alcalina. Incluso el vino o la cerveza pueden tener un efecto ligeramente alcalino, aunque el consumo debe ser moderado por otras razones de salud.

Algunas recomendaciones prácticas:

  • Incluye mucha verdura y fruta fresca en cada comida.
  • Acompaña comidas proteicas con ensaladas o vegetales cocidos.
  • Usa hierbas frescas, germinados, legumbres y frutos secos como aliados.
  • Evita los ultraprocesados, embutidos, azúcares añadidos y excesos de lácteos grasos.

¿Es lo ácido siempre malo?

¡No necesariamente! El hecho de que un alimento se metabolice de forma ácida no significa que sea insalubre.
Por ejemplo, las nueces son alimentos ácidos según el PRAL, pero son riquísimas en nutrientes, grasas saludables, minerales y antioxidantes.

Por eso, no se trata de eliminar todos los alimentos ácidos, sino de encontrar un equilibrio adecuado entre ambos tipos, dándole prioridad a los alcalinos en nuestra dieta diaria.

Como dijo Paracelso: “El equilibrio lo es todo.”

Tags: Alimentación
ShareTweet
Publicación anterior

Epigenética y salud intergeneracional: por qué el balance laboral ya no es opcional

Siguiente publicación

Entre el placer y el riesgo: lo que la ciencia dice sobre tus comidas favoritas

  • Contacto
  • Quiénes somos
  • Política de privacidad
  • Condiciones de servicio

© 2025 | Todos los derechos reservados Diseño: Yojanan Simantov

No Result
View All Result
  • Inicio
  • Bienestar emocional
  • Cuerpo y salud
  • Estrés y regulación
  • Recursos y herramientas
  • Restauración

© 2025 | Todos los derechos reservados Diseño: Yojanan Simantov